viernes, 1 de noviembre de 2013

DON JUAN TENORIO de José Zorrilla

Antes de que nos viésemos invadidos por la costumbre anglosajona de Halloween había en el mundo hispano hablante la costumbre de representar (en el día de difuntos) la obra de José Zorrilla, DON JUAN TENORIO

Me consta que en algunos teatros se sigue programando dicha obra. Yo desde aquí os invito, si es que donde vivís no se representa, a que dediquéis un rato a su lectura.



 Como gustéis, igual es,
que nunca me hago esperar.
Pues, señor, yo desde aquí,
buscando mayor espacio
para mis hazañas, di
sobre Italia, porque allí
tiene el placer un palacio.
De la guerra y del amor
antigua y clásica tierra,
y en ella el Emperador,
con ella y con Francia en guerra,
díjeme: "¿Dónde mejor?
Donde hay soldados hay juego,
hay pendencias y amoríos".
Di, pues, sobre Italia luego,
buscando a sangre y a fuego 
amores y desafíos.
En roma, a mi apuesta fiel,
fijé entre hostil y amatorio,
en mi puerta este cartel:
Aquí está don Juan Tenorio 
para quien quiera algo de él.
De aquellos días la historia
a relataros renuncio:
remítome a la memoria
que dejé allí, y de mi gloria
podéis juzgar por mi anuncio.
Las romanas, caprichosas,
las costumbres, licenciosas,
yo gallardo y calavera.
¿quién a cuento redujera
mis empresas amorosas?

Drama romántico dividido en dos partes. La primera a su vez en cuatro actos transcurre en una sola noche. Acto I: libertinaje y escándalo. Acto II: Destreza. Acto III: Profanación. Acto IV: El Diablo a las puertas del cielo.

La segunda pare se divide en tres actos transcurre también en una sola noche pero cinco años después de los sucesos de la primera parte. Acto I: La sombra de doña Inés (se desarrolla principalmente en un panteón y en el cementerio. Acto II: La estatua de don Gonzalo (desarrollada en cinco escenas que transcurren en casa de don Juan). Acto III: Misericordia de Dios y Apoteósis del amor (con cuatro escenas, incluyendo la última que tiene un diálogo recitado por don Juan en el cementerio).

Llamé al cielo, y no me oyó,
y pues sus puertas me cierra,
de mis pasos en la tierra
responda el cielo y no yo.


Estrenada en Madrid en 1844 por José Zorrilla, constituye, junto con El burlador de Sevilla y convidado de piedra (1630), atribuida a Tirso de Molina y de la que Don Juan Tenorio es deudora, una de las dos principales materializaciones literarias en lengua española del mito de Don Juan.

Contiene las características de toda obra romántica. Lugares sombríos (utilizados en esta obra un lugar tenebroso, solitario, como es el cementerio, donde cobran vida las esculturas); el amor imposible (Hay un amor imposible entre Don Juan y Doña Inés. El amor imposible que surge, hace que Doña Inés muera de pena porque Juan y ella no pueden estar juntos debido a que Don Juan tuvo que huir a Italia después de matar a Don Gonzalo y a Don Luis que aún muertos le persiguen); Los protagonistas (el héroe es de familia más o menos noble. Es un hombre solitario ya que no quiere integrarse demasiado en la sociedad. La heroína se adapta a todos los cánones tanto físicos como espirituales); tiene un final trágico (la muerte de los dos enamorados marca el desenlace desdichado); Naturaleza dinámica (las acciones suelen ocurrir casi siempre por la noche); Misterio (as estatuas cobran vida, las sombras hablan, se da una idea idealizada del cielo y del infierno); Predominio del sentimiento sobre la razón (Doña Inés estaba realmente enamorada de Don Juan e intentaba evadir todo sentimiento que tenía hacia él).

 No os podéis quejar de mí,
vosotros a quien maté; 
si buena vida os quité,
mejor sepultura os di.


Mármol en quien doña Inés 
en cuerpo sin alma existe,
deja que el alma de un triste
llore un momento a tus pies.


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